Un artículo del físico Lord Kelvin amargó los últimos días de la vida de Darwin. En él planteaba que, si la Tierra había comenzado siendo un globo incandescente de piedra líquida, calculando el ritmo de su enfriamiento progresivo en el espacio vacío, debía tener unos treinta millones de años. La honestidad intelectual de Darwin lo llevó a aceptar mecanismos aceleradores para la evolución, como la herencia de caracteres adquiridos (armando para ello una teoría de la herencia que sería más tarde desechada), pero nunca quedó del todo satisfecho. Para que la evolución fuera creíble, necesitaba lentitud. Necesitaba que las pequeñas variedades se volvieran, después de millones de años, razas y especies verdaderas. Murió sin saber que un día la física cambiaría, y que la teoría atómica iba a fijar fechas más largas, más acordes con su idea.
Hoy en día la teoría acerca del origen de la vida se encuentra en similares aprietos. Las condiciones que postula esa misma teoría atómica para la formación del sistema solar a partir del estallido de una supernova, antes de la condensación de la nebulosa postulada por Kant y Laplace, nos aleja mucho del lago apacible de temperatura templada y cargado de macromoléculas que postularan los darwinianos como matraz ideal para la alquimia de la generación de vida a partir de materia orgánica inerte.
¿Quién cederá en el combate? ¿Debería la física acomodar sus hipótesis cosmogónicas a la posibilidad de surgimiento de la vida sobre la Tierra? ¿O debe la Biología hacer malabarismos conceptuales para probar que el período que va de la formación de la Tierra a la aparición de las primeras bacterias era, de todos modos, favorable a la formación y a la conservación de los procesos metabólicos y replicativos que, juntos o por separado, iban a dar lugar a la formación de esas bacterias? ¿Deberá la Biología aceptar que esas bacterias vinieron de otro lado, que la vida empezó en el espacio y fue sembrada en la Tierra, como postula la panspermia? ¿O tal vez, como hace la Teoría de la Complejidad, probar que en situaciones fuera del equilibrio termodinámico los procesos vivientes son algo "de lo más natural"?
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