lunes, 6 de julio de 2009

El intento de aplicar el concepto de selección natural a universos completos

Lee Smollin parece un físico serio. Ha realizado una crítica interesante a la Teoría de las Supercuerdas. Sin embargo, ha tenido la loca idea de aplicar la selección natural a los supuestos universos que compondrían el multiverso. Su artículo plantea que los universos se reproducen. Cada agujero negro sería un universo bebé, que presenta pequeñas diferencias respecto de su universo mamá (se trata de una reproducción asexual, por lo menos en este modelo). En la medida en que las leyes naturales de cada universo pueden ser variables, algunas favorecen la formación de agujeros negros (es decir, de futuros universos). La idea es que, con el paso del tiempo, se optimizará entonces la reproducción diferencial de aquellos universos que generen mayor número de agujeros negros. Tal debería ser el caso para nuestro universo, pues la capacidad para producir agujeros negros es directamente proporcional a la capacidad de un universo de llegar a un estado adulto (un estado de reproductibilidad), es decir, cuando, por añadidura, dura lo suficiente como para generar vida en algún planeta que gire alrededor de una estrella vieja como nuestro Sol.
Hay mucho de criticable en esta idea loca, pero lo principal es esto: el multiverso no tiene límites, es decir, sus recursos energéticos son infinitos. Cuando no hay un nicho limitado y sobresaturado, como Darwin bien sabía, la reproducción diferencial no lleva a ninguna optimización en la capacidad reproductiva. Dicho de otro modo: aunque un universo diera lugar a un solo agujero negro que diera lugar, a su vez, a un solo agujero negro, tendría la misma probabilidad de continuidad reproductiva que un universo que diera millones de agujeros negros por cada "generación". Es verdad que este último tendría más descendencia que el primero, pero como en el multiverso los universos son infinitos, infinitos universos que se reprodujeran una sola vez tendrían la misma cantidad de progenie que infinitos universos que se reprodujeran millones de veces, o hasta infinitas veces. Es una cuestión de matemática elemental: no hay más cosas en un conjunto infinito que en un conjunto de infinitas más infinitas cosas.
En conclusión, es claro que Lee Smollin carece de dos tipos de conocimientos necesarios para sostener su extensión de la biología evolucionista a la cosmología: no sabe nada de la necesidad del argumento de la cuña para que haya algo como "progreso", y tampoco sabe nada de matemática cantoriana. Una verdadera pena. Lo peor es que esta idea le ha encantado a Brian Green, teórico de las Supercuerdas. Cuando los físicos se ponen cosmológicos, caen inevitablemente en un evolucionismo pobre, en una muestra clara de su desconocimiento de la biología.
Copyright Daniel Omar Stchigel. Derechos reservados.

4 comentarios:

0_0 dijo...

¿Como que no sabe de matemática cantoriana?

DOS, MEG dijo...

Si supiera de esa matemática de los transfinitos, sabría que infinito más infinito es igual a infinito.
Daniel

Manuel dijo...

Hola.

Interesante artículo. Lo único que me gustaría aclarar, es que el "multiverso" no es una teoría aceptada por la comunidad científica, sino mas bien ha sido objeto de mucha crítica e incluso indiferencia por parte de la mayoría de los físicos. Incluso, considerando el actual criterio de delimitación basado en el falsacionismo de Popper, NO es posible catalogarla como teoría científica: el "multiverso" pasa a ser más bien una especulación extra-científica.

La cosmología actual es un área muy activa y que cuenta con respaldo observacional muy fuerte (expansión del universo, radiación de fondo de microondas, abundancia de elementos ligeros, lentes gravitacionales, materia oscura, etc.), por lo que no es lo más adecuado meter dentro de esa bolsa estas especulaciones que no tienen ningún sustento experimental.

Saludos!

DOS, MEG dijo...

Estimado Manuel:
Justamente el problema es saber qué es lo serio en la ciencia. Esta especulación no sólo es de un físico reconocido, no sólo es aceptada también como una interpretación válida de la mecánica cuántica (me refiero a Hugh Everet III), sino que aparece como una explicación aceptble de las características del universo en la obra El universo elegante de Brian Green, una eminencia en temas relacionados con la Teoría de las Supercuerdas, teoría que pretende ser actualmente la teoría de todo.
Pero estoy de acuerdo contigo en que hay áreas con fuerte evidencia experimental dentro de la cosmología. El problema es la posmodernización de la ciencia. la ciencia posmoderna pretende reconstruir el universo a priori, sin recurrir al experimento y a la observación, a esos recursos que le dan sustento real a lo que, de lo contrario, sería tan descabellado como hablar de los ángeles que mueven a los planetas, como se pensaba en la Edad Media. Gracias por tu comentario!
Daniel