jueves, 2 de octubre de 2008

¿Pueden aislarse los procesos bioquímicos?

Desde hace décadas la bioquímica viene alimentándose del análisis de vías metabólicas aisladas tratadas de manera lineal: síntesis de colesterol, degradación de glucosa, etc. Más allá de que algunas de ellas sean cíclicas, la bioquímica nos hizo pensar o imaginar estas vías metabólicas como procesos separados del contexto y mayoritariamente lineales, es decir, que "van de sustrato a producto".
Esa costumbre adquirida después la extendimos -los biólogos- al análisis de los procesos moleculares complejos. Me refiero a procesos tales como la fabricación de proteínas, la duplicación de ADN o el procesamiento de las lipoproteínas. Nos apoyó la termodinámica, ya que cualquier proceso complejo puede al fin y al cabo reducirse a una vía metabólica exergónica o endergónica (según si consume o libera energía, respectivamente). Una visión que aisle el objeto de estudio y lo considere linealmente ayuda a simplificar. Nada más bienvenido cuando de Biología Molecular se trata, ¿verdad?
Pero, seamos honestos. ¿Puede aislarse alguno de los procesos bioquímicos de una célula? No es factible en realidad. Para que la célula mantenga mínimamente un principio de conservación de masa y de energía es fácil darse cuenta de que todos los procesos deben estar interconectados entre sí. El producto de un debe ser necesariamente el sustrato de otro, como modo de compensación. Y esto debe suceder incluso considerando al sistema abierto, o sea, con una entrada de insumos y cierta salida de productos. No creo que dentro de un núcleo -aunque dispusiéramos de un microscopio electrónico que pudiera "espiar" células vivas, lo que no existe- pudiéramos "ver" la producción de un ARN mensajero maduro a partir de su gen correspondiente aislada de los múltiples y simultáneos procesos que suceden a su alrededor.
Todo esto viene de que me enteré de que al aislar el complejo de proteínas que procesan el ARN transcripto primario por splicing y lo transforman en un ARN maduro se aislaron nada menos que 300 proteínas. Pero no es la cantidad lo extraño. Lo extraño es que entre esas 300 proteínas muchas de ellas resultaron no estar relacionadas con el splicing sino con otros procesos nucleares como la transcripción génica y el transporte de ARN al citoplasma.
Entonces dá la impresión de que la célula no divide su accionar en capítulos sucesivos ni determina terrenos separados para ser ocupados con las transformaciones de cada proceso. Es bueno que lo recordemos a la hora de recortar nuestro objeto de estudio para mirar, de todo el ecosistema del bosque, sólo un árbol.
Copyright Mirta E. Grimaldi. Derechos reservados