domingo, 28 de septiembre de 2008

El bueno y el malo de la película

En mi artículo anterior el factor regulador HIF quedaba como el quijotesco efector que permitía que una célula superara la escasez de oxígeno. Pero, ¿es tan así? ¿Cuál es el bueno de esta película? La respuesta de HIF a la hipoxia es hacer sobrevivir a toda costa a una célula a la que le cuesta mucho respirar y que ya ha sido gravemente dañada por la producción de radicales libres. Esto nos hace recordar algo... Sí, justamente, nos hace acordar a las células transformadas, esas que, debiendo ser eliminadas y reemplazadas por células sanas no lo son y crean un tumor que se alimenta y crece monstruosamente a expensas del resto del organismo. De hecho el factor HIF se expresa cuando las células tumorales se dispersan por el organismo y crean metástasis. Es por eso que HIF está siendo visto como un posible futuro blanco para terapias anticancerígenas.
Entonces, el que es el actor bueno para la célula resulta ser el malo para el organismo. ¿Cuál es el bueno para el organismo como un todo? Probablemente el factor bueno sea un gas. Sí, como lo leyó: un gas. El óxido nítrico. Este gas es un mediador químico que, aparentemente, en condiciones de hipoxia impide que se desencadene la respuesta mediada por HIF y en su lugar envía la célula a la muerte celular programada. Entonces, el óxido nítrico es el bueno para el organismo. ¡Pero el malo para la célula! Es que esta película no es un spaguetti western sino que se parece más a un "film noire" donde ningún personaje es completamente bueno ni completamente malo.
Copyright Mirta E. Grimaldi. Derechos reservados.