miércoles, 3 de septiembre de 2008

La ilusión trascendental

Kant, en la Crítica de la Razón Pura, nos dice que podemos conocer el fenómeno, es decir, la superficie de contacto entre la realidad y la estructura de nuestra subjetividad, pero no podemos asomar fuera de nuestro propio horizonte de comprensión, como seres finitos que somos, y alcanzar una verdad absoluta.
Parece extraño que después de la Filosofía Crítica todavía hay quienes caen en la "ilusión trascendental" de pensar que lo real es un libro abierto para nuestra razón y que leerlo por completo es sólo cuestión de tiempo. ¿Qué les hace creer a los biólogos de hoy que, si en miles de años de pensamiento el hombre no llegó a sostener una verdad perdurable hacerca del mundo sea hoy el momento de la historia adecuado para alcanzar esa verdad? Sólo una fe que la propia razón que dicen seguir jamás podría justificar.
Cuando se habla de una Teoría de Todo, yo preguntaría ¿de todo lo qué? Saber que las cuetro fuerzas fundamentales pueden haberse desprendido de una sola ¿explica todo? Si pudiéramos explicar todo, habríamos convertido, sin residuo, toda realidad en pensamiento. Primero preguntémonos ¿puede existir la realidad en nuestro pensamiento?
Es triste que haya gente de buena fe que lee a Dawkins como si se tratara de la Biblia, y critican a quienes leen la Biblia como si se tratara de la verdad. Es triste porque nunca se preguntan qué es la verdad.
No hay nada peor que un escepticismo a medias, que rechaza unas afirmaciones y otras las acepta ciegamente.
Copyright Daniel Omar Stchigel. Derechos reservados.

2 comentarios:

pedaleosymas dijo...

Me ha gustado un montón tu reflexión sobre la Verdad Absoluta, el valor de la razón para conocerlo todo (idealismo absoluto) o el pesimismo de Kant al negar (visto el empirismo de Hume) que se pueda llegar a conocer "en sí" la realidad.

Una pregunta: ¿habeis leido algo de Leonardo Polo o de Mariano Artigas? Que en este tema del evolucionismo, de la teoría del conocimiento son dos personajes interesantes...

Saludos y deciros de nuevo que me ha alegrado encontrarme con vosotros...

DOS, MEG dijo...

Gracias por tu comentario. No conozco la obra de quienes citas, pero espero leerlos en algún momento.
Daniel