miércoles, 18 de junio de 2008

¿Por qué no aceptamos abiertamente el paradigma de la Teoría de la Complejidad?

Algún comentarista aludió al carácter dubitativo de algunos de los artículos de nuestro blog. Por ejemplo, hablamos de las ventajas del paradigma de la Teoría de la Complejidad, o de la idea de Evolución Cuántica, pero señalamos sus limitaciones y no adoptamos una posición definida.
La crítica es correcta. Efectivamente, no adherimos explícitamente a ninguna de las alternativas que se han presentado acerca del origen, la evolución y la esencia de la vida. Ocurre que no es nuestra intención hacer propaganda de alguna de esas alternativas, o predecir el futuro de la Biología.
Creemos que la Biología es un discurso, una serie de prácticas y una tarea del pensamiento. Esos elementos son constituidos por una subjetividad colectiva, y tienen como objetivo llegar a "la verdad acerca de la vida". Pero eso no significa que esa verdad sea alcanzable efectivamente, sólo que se aspira a ella.
Nuestra manera dubitativa de hablar de los avances de la Biología no debe tomarse como una falta de compromiso, como una especie de ideología de la indefinición y el relativismo. En la medida en que consideramos en cada objeto al sujeto que lo conoce, tenemos siempre en claro dos cosas: en primer lugar, la realidad no puede convertirse en discurso, pues de ser eso posible, no sería realidad, o, mejor dicho, no tendría más realidad que la del discurso. En segundo lugar, cada momento de la historia ha creído ser el fin de la historia, lo cual nos debe llevar a cuidarnos de pensar que existe el mediodía sin sombras del que hablaba Nietzsche, y que el misterio es una palabra destinada a desaparecer del vocabulario científico. Sin una zona de penumbras y dudas, la ciencia moriría de aburrimiento.
Hay un par de cuentos de Borges que explican muy bien los peligros de la verdad absoluta. En ellos aparece un poeta o escritor que lo ha logrado, que ha alcanzado los límites de lo expresable. Borges muestra que en tales casos sólo queda la opción del suicidio: cualquier cosa que ese poeta agregara a su obra, y a su vida, sería una degradación y una falta de sentido.
Rechazamos cualquier pretensión de omnisapiencia, y confiamos en que la Teoría de Todo que la física pretende alcanzar no pase de ser un extraño sueño.
Copyright Daniel Omar Stchigel. Derechos reservados.

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